Uno de los puntos más interesantes de la última generación del Opel Corsa viene relacionado con el comportamiento. Desde su lanzamiento muchos medios han alabado el buen trabajo realizado en el polivalente, que lo sitúan como uno de los vehículos más fáciles de conducir de su segmento.
En ciudad se mueve como pez en el agua y pese a que ya no resulta tan pequeño, mantiene unas proporciones ideales que permiten combinar el entorno urbano y las carreteras abiertas sin ningún tipo de complejos. A la hora de aparcar, la carrocería de cinco puertas muestra una visibilidad posterior mejor que los de tres, debido a la diferente caída del techo y a unos cristales posteriores de mayores dimensiones, cosa que es muy de agradecer. En opción algunas versiones pueden incorporar el sensor de aparcamiento.
En autopista me ha gustado el aplomo general del vehículo y aunque en nuestra versión Enjoy los balanceos están presentes, no resultan muy molestos y siempre se tiene una sensación de seguridad muy alta. Además, con firmes irregulares las suspensiones absorben bien los baches, siendo un automóvil muy cómodo. Una pena que los asientos delanteros no sujeten algo más.
Desde hace más de 25 años, Opel ha sido una de las firmas que más automóviles del segmento B ha comercializado en Europa, siendo el Corsa su modelo más representativo. Para Reino Unido, este modelo en sus primeras generaciones se denominaba Nova.
La actual generación, vigente desde finales del 2006, ha vuelto a colocarse entre los primeros puestos de ventas en países como Reino Unido, Alemania, España, Francia e Italia, gracias a la completa oferta mecánica que se compone de los bloques 1.0i 60 CV, 1.2i 80, 1.4i 90, 1.6i Turbo de 150 y 1.6i Turbo 180 en gasolina y 1.3 CDTi 75 y 90 y 1.7 CDTi de 125 CV en diésel.
Las carrocerías disponibles son dos, un tres puertas de estilo coupé y un más versátil cinco puertas con un aspecto más convencional. La gama de acabados difiere según mercados, pero en España son los siguientes: Essentia, Sport, Cosmo, GSi, OPC y el de nuestra unidad de prueba, Enjoy, que es el más demandado por su buena relación calidad-precio.
A lo largo de los próximos días, aprovechando unas merecidas vacaciones tendré la oportunidad de conducir el VW Gol, un modelo que no es comercializado en Europa y que tiene como principal destino los mercados de América Latina y otros emergentes.
La unidad que tengo a disposición en estos días incorpora un motor de 1,6 litros que desarrolla una potencia de 92 CV y se encuentra asociado al cambio manual de cinco velocidades. Según el fabricante alcanza los 100 km/h desde parado en 11,7 segundos aunque durante mis primeros kilómetros al volante la percepción ha sido que resulta notablemente más lento.
En cuanto al equipamiento y acabado, se nota que no es un coche pensado al gusto europeo. Los plásticos son malos, la dotación de serie escasa y la posición al volante algo incómoda. En cambio el aire acondicionado funciona de manera excelente, los elevalunas eléctricos son rápidos y posee toma de corriente, algo que no tienen vehículos más caros. Durante las próximas semanas os contaré más cosas sobre el Gol 1.6i Sport 5p.
El Kia Cee'd como hemos dicho en muchas ocasiones ha sido desarrollado pensando en los gustos europeos y por tanto, uno de los aspectos en los que más tenían que trabajar los coreanos era en el comportamiento. Anteriormente modelos como el Shuma, Sephia o Rio no mostraban una estabilidad tan buena como sus principales rivales, con suspensiones enfocadas al confort pero que restaban eficacia. Pero todo esto son cosas del pasado...
El Cee'd presenta una arquitectura muy similar a la de otros modelos europeos, con suspensiones independientes, barra estabilizadora posterior, frenos de disco en las cuatro ruedas, etc. El compromiso entre confort y eficacia es excelente y se muestra muy cómodo en todas circunstancias, sumando además una sensación de seguridad elevada.
En autopistas a velocidades legales la sonoridad no presenta problemas pero una vez que elevamos el ritmo o cuando revolucionamos el motor para ganar velocidad de forma rápida, empeora la situación. Creo que deberían haber cuidado un poco más este aspecto, puesto que el ruido sólo viene del motor, mostrando una calidad de rodadura muy buena.
Ya tenemos en nuestro garaje particular a uno de los modelos más vendidos en Europa en los últimos dos años. Hablamos del Opel Corsa, fabricado en Zaragoza para los mercados internacionales y que tan buenos resultados comerciales ha logrado desde su lanzamiento.
La unidad en concreto equipa el motor 1.3 CDTi de 90 CV, un bloque que ya hemos tenido ocasión de probarlo en dos ocasiones sobre el Lancia Y y el Fiat Grande Punto. El desarrollo de la mecánica lo realizó el Grupo Fiat aunque en la actualidad también lo montan, además de los modelos citados, los Suzuki Swift y Splash, Opel Agila, Fiat Idea, Panda 500, Linea, Lancia Musa, etc aunque en otras configuraciones (hay versiones de 70/75, 90 y 105 CV).
El Corsa presume de un diseño moderno y atractivo y en carrocería de cinco puertas además resulta muy versátil. La diferencia estética con la versión de tres puertas es muy significativa, aunque no por ello carece de encantos. El nivel de acabado de "nuestro" Corsa es el Enjoy, intermedio en la gama y uno de los más demandados. A lo largo de los próximos días ampliaremos la información.
Kia comenzó en serio su ofensiva en el mercado europeo con el lanzamiento del Cee'd, el primer turismo de la marca fabricado y pensado para el viejo continente, si bien también se comercializa en otros mercados internacionales.
La gama inicial estaba compuesta por una carrocería de cinco puertas a la que pocos meses después se han unido un familiar, denominado SportyWagon; y un tres puertas que toma el nombre de Pro_cee'd. Con las tres carrocerías, el éxito del modelo surcoreano ha sido elevado, con unas ventas que superan ya las 200.000 unidades en poco más de año y medio.
Ahora que corren tiempos muy duros para las economías de las familias medias, el Cee'd de nuestra prueba, equipado con el motor más pequeño y el acabado más sencillo puede ser definitivo para adquirir un buen producto por poco dinero y utilizable en todo tipo de circunstancias.
El Fiat Grande Punto puede presumir, todavía a estas alturas, de un comportamiento muy bueno en relación a sus rivales. Pese a que la unidad de pruebas no tiene ningún enfoque deportivo, se muestra muy seguro en todo tipo de circunstancias. En relación a una versión Sport, quizás echamos de menos menor balanceo aunque hay que tener en cuenta que el compromiso entre comodidad y estabilidad es elevado.
En ciudad y gracias a la ayuda de la dirección dual, tanto las maniobras de cambio de carril como de aparcamiento son muy fáciles. En cuanto superamos los 60 km/h, la dirección se vuelve a su estado normal, evitando así que la sobre-asistencia nos pueda jugar una mala pasada al responder de otra manera.
En un primer momento nos había entrado curiosidad por averiguar como se defiende la versión posiblemente más equilibrada del Kia Cee'd, el 1.6 VVT. Sin embargo en tiempos de crisis como los actuales, quizás parece más recomendable dada la diferencia de precio, optar por una variante sencilla. Por ello tenemos en nuestro garaje la versión más accesible de todas, el 1.4i VVT Concept.
Como adelanto podremos decir que el motor, con 109 CV se muestra suficiente para un uso normal, sus consumos no son excesivos y tan sólo la sonoridad a ciertas velocidades resulta un tanto molesta. Pero teniendo en cuenta que hablamos de la versión más barata, nos parece una opción muy a tener en cuenta.
Sólo hay dos aspectos que no nos gustan del Cee'd con este motor:
Se asocia exclusivamente al acabado Concept, suficiente para gente que no quiere la última tecnología pero deberían dar la opción de adquirir una versión más equipada sin necesidad de pagar el sobreprecio de otra mecánica.
El control de estabilidad no puede añadirse ni como opción, un fallo que su hermano el i30 no tiene y que le deja en evidencia.
En unos días ampliaremos la información con todos los detalles de la prueba dinámica.
Durante algo más de una semana he tenido la oportunidad de conducir el Fiat Grande Punto, el modelo más importante de la firma italiana en Europa y que supuso el relanzamiento de la marca allá por el año 2005 cuando comenzó su comercialización.
Disponible en carrocerías de tres y cinco puertas, la gama Grande Punto cuenta con una completa gama de motores, tanto en gasolina como en diésel que se verá completada en breve con la incorporación de las versiones Abarth, más deportivas y con su propio logotipo.
En nuestra prueba hemos contado con una de las versiones más equilibradas sobre el papel, con el motor 1.3 JTD M-Jet que ya conocíamos por haberlo probado hace unas semanas en el Lancia Y. Sin embargo, los resultados no han sido los mismos, algo de lo que hablaré más adelante.
Sabíamos que estaba en camino, y aquí lo tenemos por fin capturado. Aunque más cubierto de lo que nos gustaría, el Audi A7 ha dejado de ser un nombre escrito sobre los documentos internos del fabricante alemán para dejarse caer por nuestras pantallas, tapado por una fantasmagórica funda que nos impide ver nada más que las ruedas y un perfil de tipo "cupé de cuatro puertas" (sigh). Como te puedes imaginar, cuando se ponga a la venta el Audi A7 entrará en competición con el Mercedes Benz CLS, el aún por presentar BMW Serie 8 e incluso el próximo Jaguar XJ.
Gracias a la información filtrada desde Ingolstadt, sabemos que el A7 utilizará el mismo chasis de aluminio usado por el A6. Más adelante, ya con el modelo en el mercado, veremos una variante cabrio, así como un S7, un SR7 y tal vez un híbrido. El RS7 hará uso del motor 5.2 V10 biturbo del RS6 para conseguir en torno a 600 CV.
Recordemos que Audi quiere conseguir 1,5 millones de unidades al año para 2015, y aparentemente cree que el A7 aportará una buena parte de las mismas. Al menos no se les puede tachar de pesimistas.
A lo largo de los próximos días tendré en mis manos un nuevo vehículo para testar. En esta ocasión es el Fiat Grande Punto con motor diésel el elegido, entre otras cosas, por su éxito en los principales mercados internacionales y por haber comenzado una nueva etapa en la historia de Fiat.
Nuestra unidad utiliza el motor 1.3 JTD M-Jet con 90 CV, una mecánica que pese a ser muy similar a la del Ypsilon que ya habíamos probado hace unas semanas, se comporta de manera diferente, con una clara falta de potencia en baja y una sonoridad más elevada. Los consumos sin embargo se mantienen en términos muy buenos.
El equipamiento se corresponde con el acabado Dynamic, el intermedio de los disponibles, que aunque no es muy completo, incluye lo indispensable de serie y se puede mejorar mediante una lista de opciones bastante larga, tanto en seguridad como en elementos de confort. En los próximos días ampliaremos la información con todos los detalles.
Aunque en un principio el Ypsilon será uno de los reyes de las grandes urbes, nos ha sorprendido gratamente en carretera gracias al confort de bacheo y una estabilidad muy elevada. En autopistas y carreteras en buen estado se siente aplomado y la dirección se muestra correcta aunque a velocidades superiores a los 120 km/h se echa de menos un poco más de dureza. Lo malo es que cuando el firme es irregular, las oscilaciones de la carrocería pueden resultar muy incomodas y la trasera se vuelve rebotona, lo que resta sensación de seguridad y comodidad a los pasajeros, especialmente los posteriores. Por tanto, lo mejor es rodar a ritmos tranquilos.
De todas formas el Ypsilon a pesar de enfrentarse a todo tipo de situaciones sin ningún complejo luce más en los cascos urbanos y alrededores, con una dirección cómoda y muy útil para aparcar gracias al botón City, que facilita notablemente las maniobras. Al ser también un automóvil de dimensiones recortadas, el encontrar un hueco para estacionar también nos resultará más fácil.
Lancia siempre ha presumido de un diseño y calidad por encima de la media cuando es comparada con vehículos de segmentos similares. La última generación del Ypsilon, lanzada en 2003 y remozada en 2007 es una muestra de ello.
Con una batalla a medio camino entre el anterior Ypsilon y el Fiat Punto, el Ypsilon presume de un interior amplio y versátil además de una dotación de posible superior a la de sus principales rivales. En la actualidad se encasilla "en tierra de nadie" entre los urbanos y los polivalentes, puesto que si bien los primeros rondan los 3,6 metros, los segundos ya superan los cuatro metros y el pequeño Lancia se queda en 3,81 metros de longitud total.
En la gama lanzada el pasado año se incluyen motores de gasolina y diésel de hasta 105 CV, si bien los más recomendables son los que rondan los 90 CV para un uso variado y los básicos en el caso de ser destinado exclusivamente para la ciudad. Dependiendo del motor, se puede optar por los niveles de acabado Argento, Oro, Platino y Momo Sport, éste último exclusivo del bloque 1.3 JTD 16v M-Jet con 105 CV.
El mercado de ocasión en España cada vez es más importante y de hecho ya se realizan anualmente más transacciones con vehículos de este tipo que nuevos. Por tanto, poco a poco iremos probando algunos modelos que pueden ser interesantes por precio o características generales.
Dentro del segmento de los todoterreno o SUV de alto nivel, destacamos el Volvo XC90, un modelo que desde su lanzamiento ha gozado de un excelente nivel de ventas. Las listas de espera en sus comienzos alcanzaban incluso el año, dependiendo del motor -generalmente el diésel era el más demandado-. Nosotros optamos para realizar la prueba con una muy interesante versión alternativa: el 2.5i Turbo AWD Aut.
Con 210 CV de potencia, el Volvo XC90 es capaz de moverse con mucha soltura, obteniendo un nivel de prestaciones importante. Lo peor son los consumos, que en rara ocasión podremos bajar a cifras inferiores a los doce litros. Sin embargo para algunas personas que no realizan demasiados kilómetros anuales, les puede resultar la compra perfecta.
Si hay algo que podemos destacar del pequeño 500 además de su aspecto es el comportamiento dinámico. Pese a tener una distancia entre ejes muy corta, gracias al empleo de unas suspensiones bastante duras apenas percibimos balanceos y aunque es normal que en coches tan pequeños la sensación de seguridad no sea muy elevada, en el 500 esto no ocurre, transmitiendo en todo tipo de circunstancias un aplomo digno de vehículos más grandes.
Lo malo de llevar unas suspensiones tan duras es que cualquier irregularidad de la carretera hará que bote más de la cuenta y aunque en términos generales no descompone la trayectoria, sí es cierto que resulta bastante incomodo. Es algo que también le ocurre a los Peugeot 206 XS, SEAT Ibiza FR o al Suzuki Swift Sport.