
La envidia es pecado. Pero luego de ver la pista de pruebas pública que construyeron en Illinois, Estados Unidos, no queda más que dar paso a tan malvado sentimiento. El Test Track ubicado en Naperville, se abrió este 4 de octubre, tuvo un costo de 1,5 millones de dólares y será usado por 12 distribuidoras locales de automóviles. La pista se ubica en un terreno de 36.400 metros cuadrados, está iluminada para poder ser usada de noche y su circuito de asfalto incluye simulaciones de superficie de adoquines, camino de tierra con inclinación de 10%, pista suburbana, sección de hormigón con piedras, pista de asfalto mojado para pruebas de frenado y una réplica de un cruce de ferroviario entre otros. Tres cámaras de seguridad, que además son cámaras web, muestran la actividad en la pista y la transmiten hacia los concesionarios participantes.
De acuerdo a George Pradel, alcalde de Naperville, "la idea es que los consumidores dejen de probar los automóviles en las calles y vecindarios cercanos, disminuyendo así la congestión y aumentando la seguridad de los otros conductores". Si bien la ciudad es dueña de la pista, los distribuidores pagarán por su mantenimiento a cambio del derecho a usarla. Creemos que sólo les faltó agregarle una pista de 1/4 de milla, un circuito de conos y la gran ausente: una larga pista para pruebas de alta velocidad.
[Artículo en inglés]



