Va, una noticia graciosa para alegrar el día. Un par de rufianes australianos deseosos de ver a su abuelo decidieron tomar prestado el Holden Commodore rojo de su abuela el domingo, yendo a buscarlo por su propia cuenta. Los ladrones recorrieron casi 100 kilómetros antes de ser parados por la policía, y nada de esto hubiera aparecido en los periódicos de no ser porque los conductores tenían 6 y 10 años.En su defensa hay que decir que la pareja de ladronzuelos parecía saber muy bien lo que hacía, y de acuerdo con los testigos controlaban el automóvil a la perfección, a pesar de ir a 90 por hora. De hecho, solo salieron de la carretera cuando la policía los detuvo tras ser avisada por varios camioneros (que al verlos debieron de quedarse con los ojos como platos). Una vez que los agentes les dieron las luces, los chiquillos se echaron a un lado de la vía obedientemente y saltaron al asiento trasero, como si en todo momento hubieran sido los pasajeros.
Tras hablar con los padres, las autoridades han decidido que no tomarán medidas.
[Artículo en inglés]



