
No importaba el país de procedencia de los periodistas, absolutamente todos se arremolinaron en torno al espectacular concepto Iosis de Ford. No era para menos, la compañía americana no es dada a mostrar vehículos con un aspecto tan dinámico y sofisticado, ni siquiera su más estilizada división europea (que es la responsable de este diseño)
Por desgracia, el Iosis no se producirá en serie. Se trata de un estudio sobre las formas que Ford Europa pretende dar a su próxima generación de vehículos, y en él se adivinan rasgos de automóviles presentes (¿no se parecen esas llantas a las del Focus ST?) y de diversas marcas del grupo Ford, como Jaguar o Aston Martin, pasando por Mazda que aportaría la inspiración de las luces. Esta amalgama funciona estupendamente, y lejos de convertir al Iosis en un vehículo aburrido y derivativo, encanta al espectador con sus rasgos ágiles y afilados.

Entre los detalles interesantes destacan los retrovisores, que no son sino cámaras de vídeo que proyectan sus imágenes sobre una pequeña pantalla en el cuadro de mandos, y el "joystick" del automóvil, que al igual que sucede con las palancas de control de un avión de caza, puede descubrir su extremo superior, al parecer para permitir el arranque mediante un botón tal y como hace el Mercedes SLR.








